¡Dame un coño de chocolate! El uso (y el uso incorrecto) de palabrotas por los aprendices de español

Autor: Katie Pallin
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Resumen: Para los aprendices norteamericanos del español, un error lingüístico común que ocurre en la heladería es pedir un “coño” en vez de un “cono” de helado. La equivocación, cuando se da cuenta de ella, da mucha vergüenza al hablante porque la traducción de “coño” en el diccionario español-ingles es “cunt”, la palabra más ofensiva de todas las existentes para las mujeres americanas (Pinker, 2007). Para la mayoría de las mujeres estadounidenses, es inconcebible pensar en decir palabra “cunt” en público, pero los españoles de todas las edades usan, sin vergüenza, la palabra “coño” como una palabrota. El error de los angloparlantes en la heladería, la confusión de una sola letra y la vergüenza que causa, entra en el campo de análisis de la psicolingüística, el estudio de la relación entre la lengua y los procesos mentales. Como se ve con la palabra “cunt” una sola palabra puede llevar muchísima fuerza emotiva dentro de un sistema lingüístico. Las palabras que conllevan una connotación emotiva se llaman “emotion words”. Sin embargo, al margen del sistema lingüístico, parece casi imposible describir o reproducir el impacto que tienen las “emotion words” en los hablantes nativos: las mujeres americanas se estremecen al oír “cunt”, mientras que los españoles usan la traducción tranquilamente como palabrota. La pregunta surge: ¿pueden los aprendices de una segunda lengua llegar a tener el mismo entendimiento de las connotaciones de las “emotion words” que un hablante nativo? Las “emotion words” más fuertes, y por eso más difíciles de manejar para los aprendices, son las palabrotas y las palabras tabú.

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